Disculpame, tenes hora? no? uuuh, quería saber la hora de mi defunción, porque cuando te vi se me paró el corazón.
No, no es para conseguir tu teléfono. Realmente no pude dejar de verte en todo el viaje, era una fuerza mayor la que no me permitía dejar de observarte, de contemplar tus rasgos tan particulares y hermosos. Mi mente explota en un arcoíris de mil colores, y me levantas deseos, no, no te asustes, no son deseos sexuales, son deseos sensuales, me dan ganas de bailar con vos, de emborrachar mi corazón con tu belleza, de girar en un sin fin de felicidad y elevarme hasta lo más alto para poder caer como una pluma y posarme en tus ojos que iluminan la vida y la pintan de felicidad al mecerse de un lado al otro.
Que qué quiero decir con esto? Nada y todo a la vez, que sigas tu rumbo como yo seguiré el mío, pero no podía dejarte ir sin que sepas que así como alegraste mí tiempo con tu presencia tan hermosa y llamativa, seguramente les iluminas el día a varias personas más. Sé que no es un gran cambio para vos, que tu persona no puede aprovechar la belleza que tu cuerpo expulsa hacia el mundo, pero no podía dejar que bajes del colectivo sin decirte, gracias... gracias por tu hermosura y por prestarme 5 minutos de tu atención para agradecerte a vos, la que inspiro que yo escriba estas líneas.
MattMara
buena sexcretaria!
ResponderBorrarCuantas veces nos hemos encontrado con bellezas tan abrumadoras para nuestros corazones y nos falto el coraje para decirle lo que opinabamos de ella.
ResponderBorrarLas mujeres son la mejor obra de arte que dios pudo hacer. Espero que compartas conmigo.
Un abrazo, baruj ashem y shana tova jaj