Sin saber que te miraba,
te veía y observaba,
mis lamentos te llamaban
y poco a poco, me acordaba.
A gritos de mi alma,
la soledad abrupta me cegaba
y en tu reflejo encontraba
belleza pura, iluminada.
Como un loco, aunque digo poco,
soy el lobo que buscaba
donde sea que la encuentre
a su loba enamorada.
No soy tonto y me entero,
tu mirada vacía detrás del velo
un reflejo inexistente, miente,
sólo deseaba poder quererte.
Loba, lobita, mirada de llanto
Tu rostro no engaña, termina el acto
lejos del espanto, no veo traición
la mentira seduce, pero ya se acabo.
Tu encanto y sonrisa y mi fuego al querer
burlaron mis ojos, me toca perder.
Tus pétalos de rosas son espinas de fuego.
Tus ojos de cielo, nublaron mi fe.
Si loba, mi amor por ti acá termina
pero mi amor por dar no finaliza,
seguiré en las estepas buscando,
aullándole a la luna, esperando.
MattMara
Cómo hacer para no perderme en la sutileza de tus rasgos,
en la piel de la envoltura más dulce.
Cómo hacer para no ver tus grandes y pequeños movimientos,
danzantes e hipnotizantes.
Cómo hacer para sobrevivir en el mar de tu mirada,
en la profundidad de tu fiel y brillante azul,
en la atracción irresistible, azul cielo, mar y fuego.
Cómo hacer, cómo poder olvidar que la sombra del olvido
me pertenece y en la oscuridad del pasado te recuerdo tan fiel
y alegre como en los campos de las risas.
Cómo tener la fuerza de dejarte ir, de abandonar el rocío de mis mañanas, la canción del ruiseñor en un día primaveral.
No me digas adiós, te ruego ahora como en las otras vidas,
no me abandones y me despojes del sol de mis mañanas,
de la causa de mi despertar.
Así es y será mi destino sin tu amar, mi danzar acá finaliza.
Adiós.
MattMara
Imposibilitado para dormir, me tiré en la cama mirando al techo y esperando que el señor de la noche traiga a sus súbditos para amarrarme a los sueños y dejarme inconsciente por un par de horas, pero no había caso, por más que llamaba y rogaba porque me ataque el sueño, no podía caer en la realidad de mi inconsciencia.
Después de intranquilizarme por unos minutos desesperantes, me di cuenta que veía figuras moverse a mi alrededor, observaba aureolas destellantes de una luz muy tenue y plateada envolver mi campo de visión y cerrarse en el centro de mi mirada. Iban y venían los halos, eran completamente inquietos, venían del extremo para ir cerrándose en el centro. Aureola tras aureola, halo tras halo, círculo tras círculo, uno más brillante, otro más grande, algunos encontraban su punto final en el centro y otras renacían del fondo para expandirse en todo el espacio.
En ciertos puntos podía ver pequeños destellos también, como mil estrellas en el cielo de mi visión, pequeñas luces de muchos colores, azules, rojas, amarillas, negras. Todas brillaban y así como se dejaban ver, desaparecían al instante.
Eran imágenes maravillosas, que me despertaban muchísimo interés, aunque me veía un poco invadido por los movimientos danzantes de las luces en este momento de mi día que lo único que quería era un poco de paz, tranquilidad mental y corporal, donde mi cerebro se saca las baterías y las pone para recargar.
En el transcurso de todas estas visiones, me di cuenta que el sueño no llegaba, y que para colmo, estas visiones las estaba teniendo con los ojos cerrados. No alcanzaba con que mi cuerpo no me pida descanso y tenga energía para seguir la jornada, sino que mis malditos ojos, me transmitían imágenes, tanto abiertos mostrando mi habitación con la luz que entraba desde la calle por la ventana como cerrados con todo este circo psicodélico invadiéndome.
Condenado a mantenerme consiente, con imágenes que me distraían para enfocar mi concentración en la captura del sueño, opte por cerrar los ojos, por el simple hecho de que es más fácil atrapar el sueño en esta posición y no tanto por las ganas de seguir observando estas imágenes que me atacaban para no dejarme descansar.
Al fin y al cabo, mi único petitorio era un poco de inactividad y mi propio cuerpo se estaba negando a otorgármelo, en consecuencia no tuve otra alternativa que dejarme hipnotizar por los halos danzantes de mi cerebro.
MattMara
Recién hoy cuando se ven afectados todos, cuando el cielo se cae en mil pedazos, y hasta los arcoíris lloran. Recién hoy, cuando el sol corrió a esconderse detrás del manto de las nubes. Recién hoy, que el arma cae en manos de cualquiera que quiere resguardarse del peor enemigo del papel, de la ropa y de los arreglos de peluquería, del enfermo y del trabajador, de la paloma y de los murciélagos. Recién hoy, se hace escuchar la voz del pueblo en contra del paraguas.
Como mencioné en más de una ocasión, el paraguas es el enemigo, es un arma mortal, capaz de dañar a cualquiera que se le acerque sin la precaución debida, con su estructura de acero y puntas afiladas, está dispuesto a sacarle un ojo al que se le cruce por el camino.
La gente se queja, levanta su voz en redes sociales y contra otras personas iguales a ellas, tratándolas de egoístas, de malvadas, de querer gobernar y apoderarse de todos los techos-balcón de la calle. Imponen su voz al grito de que el dueño del paraguas es completamente indiferente, que su falta de solidaridad es notoria al pasar por abajo de techos-balcón con el paraguas sobre su cabeza. Veo que abrieron los ojos, pequeñuelos, pero ábranlos bien grande!
El problema hay que arrancarlo de raíz, el problema no es el clan del paraguas, dirigido por la señora! El problema es el paraguas en si mismo!
Hoy le declaro la guerra al paraguas! A no utilizar más paraguas señor! El arma mortal que puede sacar ojos, romper ropas y hasta convertir el día a día, lo cotidiano, ya quebrantado por un poco de agua, en algo mucho más tedioso, hostil!
Hoy, compañeros, espero que junto a mi grito, se unan sus hermosas voces, NO MAS PARAGUAS!
Digan si a la campera impermeable! Es completamente igual o más efectiva. Te mojas de cadera para abajo y sin posibilidades de dañar a un tercero. Díganle si a la ropa impermeable.
O mejor aún, díganle si a mojarse bajo la lluvia! A danzar en las pavimentadas calles del Buenos Aires! díganle si al agua, al origen de la vida, al manjar de las gargantas secas!
Basta de paraguas y de su maldito clan! Basta de agraviarnos entre nosotros!
Dancen bajo la lluvia o resguárdense con una campera y los bellos techo-balcón!
Desterremos al paraguas de nuestras vidas!
MattMara
Miro al cielo y ríe
Miro el suelo y baila
La locura se acerca
Pa’ abrazar al que les canta
Bailando alegre y solo
Al compas de las gaviotas
Esperando aquel beso
El beso de las memorias
Las mil rosas que te entrego
Una a una, mi amada
Son por cada vez que hiciste
Que la alegría me citara
Tú locura, y yo rareza
Mi rareza es el amarte
Tu locura es el amor
Y el amor, nuestro estandarte
Y bailando, prendo fuego
Se quemaron mis memorias
Pero igual no desespero
Tengo al lado lo que me importa
Parrampapapim,
Papampimpumpam
Parrampapapim,
Papampimpumpam
La locura me abraza
Besa fuerte y no descansa
La rareza se apasiona
Y bailando se desploman
Miro al cielo y ríe
Miro al suelo y baila
La rareza y la locura
Me criaron en su cuna
Parrampapapim,
Papampimpumpam
Parrampapapim,
Papampimpumpam
MattMara